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03.01.18

La posibilidad de nacer de nuevo

Cuando conocí a Ángel, se llamaba Aurora y era una chica trans. De 18 años y oriunda de Curicó, estaba recién iniciando su transición, pero en el camino decidió interrumpir ese proceso y partir uno nuevo, lejos de las etiquetas y de los géneros.
Fotografía: Paola Velasquez. Styling: Iván Barría. Maquillaje y Pelo: Iván Barría. Modelo: Ángel. Entrevista: Felipe Morandé.

 

 

Vivimos en una sociedad donde constantemente etiquetamos y nos etiquetan, donde el género es un aspecto crucial que nos define de una manera forzada. Quienes viven fuera de estas normas, se enfrentan muchas veces al prejuicio, al miedo y a la desaprobación, cuando la realidad es que son personas que deciden desafiar las normas tradicionales, mientras buscan celebrar su singularidad, lejos de los estereotipos y prejuicios, priorizando su propia identidad sobre todas las cosas.

                                                                                        

Ángel tiene 18 años y, al igual que todos los jóvenes de su edad, está construyendo su identidad. El año pasado inició su transición de hombre a mujer, pero hoy está comenzando un nuevo proceso.

 

 

 

¿Cómo te defines?

Si tuviera que definirme, creo que me consideraría una persona sin género o, como se conoce ahora, Genderless. Pero tampoco me gusta mucho definirme porque siento que las definiciones limitan y no me gusta limitarme.

 

¿Desde cuándo te sientes así?

Me siento así desde comienzos del año pasado, cuando en realidad me di cuenta que no quería encerrarme en un solo género y comencé a aprender mucho sobre la teoría del género, sobre mi género y sobre mí mismo.

 

¿Qué es el género?

Para mí, el género es algo que inventamos nosotros, los humanos, como seres tan psicológicos que somos. El género es travestismo de alguna manera. El género es como algo que hemos vuelto una obligación, algo que creemos que viene con nosotros porque nos enseñan que es parte nuestro, pero en realidad no es así. Creo que en realidad el género sirve mucho para etiquetar y aunque las etiquetas pueden ser útiles, muchas veces no son necesarias y, además, pueden perjudicar las cosas en vez de hacerlas más útiles.

 

 

Cuando te conocí te llamabas Aurora y estabas en una transición. ¿Todavía quieres cambiar tu sexo biológico?

No quiero cambiar mi sexo biológico, pero antes si lo quería y fue un gran error. Lo hice en abril del año pasado y en ese tiempo, ya me sentía inseguro acerca del cambio de sexo. Fue un error y es algo que me ha costado superar. Creo que, en realidad, es algo que guardo, sin preocuparme de ello, sin avanzar, solo ignorando para que no me duela tanto. Si conozco a alguien que quiere cambiarse el sexo y es muy joven como yo, le diría que esperará independiente de lo seguro que se sienta sobre su transición. A mí me dijeron mucho que esperará, pero yo no hice caso, me apresuré y fue un error.

 

Y sobre las hormonas, ¿también te arrepientes?

No me arrepiento de eso porque cuando vivía mi vida como una chica transgénero, las hormonas me hacían sentir mucho más seguro conmigo mismo. Dejaron en mi cuerpo ciertas huellas, por así decirlo, que ahora me desagradan, pero no es algo de lo que me arrepienta. No me gusta arrepentirme de las cosas, de lo único que me arrepiento es de haberme operado.

 

 

 

¿Con qué pronombre te gustaría que las personas se refieran a ti? ¿Él o ella?

Me gustaría que existiese un pronombre ambiguo, pero no lo hay. Por lo tanto, me siento muy cómodo con el pronombre masculino y femenino, aunque no me siento ni ella ni él, pero ambos me gustan.

 

¿Por qué el nombre Ángel?

Es difícil de explicar. Me gusta pensar que soy un ángel. Creo que los ángeles no tienen género y, tal vez, no tienen sexo, no lo sé, quizás. Cuando me preguntan porque el nombre Ángel, siento lo mismo a cuando me preguntaban por qué el nombre Aurora porque en realidad la respuesta es muy parecida. Cuando comencé a sentir que me llamaba Ángel o Aurora, era porque sentía que me llegaban señales. Es algo chistoso, no creo que todos lo entiendan, pero cuando comencé a considerar esto del Genderless la palabra ángel y el concepto de ángeles empezó a aparecer en todos lados y por alguna razón, llamaba mucho mi atención.

¿Cuál es la diferencia entre Ángel y Aurora?

A pesar de que soy la misma persona, siempre estoy cambiando, por lo que hay diferencias entre Ángel y Aurora. Ángel es mucho más libre que Aurora. Aurora quería libertad, la libertad que Bastián nunca tuvo. Bastián es mi nombre legal, el nombre que tuve cuando chico. Cuando era Aurora me gustaba lo femenino y quería evitar todo lo masculino en mí y eso era muy feo porque tenía muchas cosas masculinas que quería evitar. Desde que soy Ángel no las evito, tampoco lo femenino. Cuando era Aurora pensaba muy binario y creía que tenía que ser él o ella, lo que estaba al medio me provocaba rechazo. Desde que soy Ángel siento mucho más libre y me siento mucho mejor en cuanto a mi género y sexualidad.

 

¿Conoces a más personas como tú?

Conozco personas que sienten parecido a mí y que se definen como transgénero, andrógeno o gender fluid. También conozco a personas que, al igual que a mí, no les gusta definirse.

 

 

 

Hay muchas personas que no se sienten cómodos dentro de las categorías de géneros binarios, es decir, no se sienten parte dentro del concepto masculino y femenino, ya que esas dos categorías no describen por completo las experiencias de las personas. Ellos son los que están protagonizando uno de los cambios sociales más importantes de nuestra época, al generar conversaciones sobre temas que durante mucho tiempo han sido considerados tabú, derribando mitos, recordándonos que no todo es negro y blanco y que como sociedad tenemos que estar abiertos a un sinfín de posibilidades.

 

Fotografía: Paola Velasquez. Styling: Iván Barría. Maquillaje y Pelo: Iván Barría. Modelo: Ángel. Entrevista: Felipe Morandé.