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28.01.19

Kingdom: el reinado femenino del trap

Las gemelas de Kingdom buscan diversificar la escena del trap haciéndose cargo de problemáticas sociales a través de la música. Con canciones como “Valiente”, apuntan a desnormalizar conductas machistas y LGBTfóbicas en un género musical que se caracteriza por la violencia y la sobre-sexualización de la mujer.
Texto: Joaquin Vergara.

 

Kingdom es el dúo de las gemelas de 20 años Rocío (King B) y Monserrat (Baby M), que desde Santiago quieren marcan la diferencia al fusionar dos mundos que podrían parecer antagonistas: el trap y el feminismo. 

Monserrat estudia pedagogía en Filosofía y Rocío Derecho, y buscan usar el trap como una herramienta para expresar problemáticas sociales desde la crítica y la incomodidad. Su nombre hace referencia a su apellido paterno, Rey, simbolizando la construcción de un reino propio, al que están todos invitados.

“Las personas que vean nuestro material y les guste debe ser por lo que ofrecemos musicalmente y no por cuánta ropa llevamos puesta. Nuestros cuerpos no deben ser el foco sino la música y lo que sentimos en ella. Lo urbano es nuestro sello, pero desde un cambio de óptica hacia el rol de la mujer en la industria y en la sociedad en sí”.

Su último lanzamiento, Valiente, es una canción dedicada especialmente a las mujeres y a la comunidad LGBTIQ+, promoviendo vivir la sexualidad de manera libre, sin miedo a la opinión del resto.

¿Cuándo comenzaron a hacer música y qué las llevó a esto?

Escribimos música desde que somos muy pequeñas, incluso teníamos una banda a los ocho años, y el sueño de ser cantantes ha estado siempre presente. Sin embargo, nunca nos motivamos a hacerlo formal hasta que el año pasado se presentó la oportunidad de trabajar con una productora y hacerlo real. 

¿Cuáles son tus referentes estéticos y musicales?

Baby M: Los grandes referentes que han marcado nuestra identidad como artistas son mujeres. Por el lado más estético está Lizz y la Tomasa del Real, ambas artistas que se expresan de una manera empoderada y liberadora a través del vestir. Y por un lado más musical se encuentra Nathy Peluso, una artista que para nuestro gusto merece mucho más reconocimiento que el que actualmente tiene. Es inspiradora y versátil musicalmente: sorprende desde el rap hasta la salsa sin perder la identidad. Y lograr eso a nivel artístico es algo que nos motiva a no limitarnos, no establecernos bajo un mismo estilo siempre y de esa manera poder pensarnos transversalmente en estilos musicales. 

 

 

¿Cómo perciben la escena trap local actualmente?

Si bien la mayoría de los exponentes chilenos tienen un mensaje interesante, el mensaje femenino está más mermado ya que está más ligado a la superficialidad, y eso es consecuencia directa de la opinión del público. Tu mensaje será el accesorio y lo principal será tu físico, el centro de los comentarios. Entre las exponentes femeninas se busca comparar e incluso rivalizar, mientras que los exponentes masculinos tienden a afianzarse y potenciarse. Aún así, sabemos que existe un público abierto a escuchar trap con un mensaje discordante con el usual, y que disfruta ver a más mujeres incorporarse en la escena urbana. Diversificar la escena es una meta significativa para nosotras.  

¿Cómo creen que pueden aportar al medio musical desde su propuesta?

Precisamente, lo que nos diferencia es nuestro aporte. Queremos forjar nuestro sello a punta del trabajo orgánico, real y constante. Permitirnos ser vulnerables y que a partir de la música la gente conozca un poco más de nosotras, lo que nos gusta, disgusta y lo que defendemos. Hablar de situaciones complejas que están sucediendo en nuestra sociedad es importante para visibilizarlas, y si bien hay gente que cree que la música no es el lugar para hacerlo, nosotras creemos que sí lo es. Es entretenido crear canciones que hablen un poco de amor y sexo y un poco de nada en realidad, así como también es entretenido crear contenido un poco más crítico y trascendental.

¿Qué tienen planeado para el futuro?

Las metas de este año son sacar un EP con al menos 6 o 7 canciones bien diversas, también grabar un par de vídeos y hacer colaboraciones con otros artistas del género. En un ámbito más formativo, forjar la identidad y establecer nuestro propio rumbo, aprender que está bien considerar que tu trabajo sea distintivo, pero fiel a nosotras y lo que la gente quiere escuchar.

 

 

Texto: Joaquin Vergara.