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04.02.19

Color Noise

Nacido en Canadá pero de padres chilenos, el fotógrafo Camilo Fuentealba vive en Nueva York hace nueve años, donde retrata con honestidad la cotidianidad de la intensa ciudad. Observador del entorno, las luces, las sombras y los rostros, no se separara de su cámara análoga Mamiya 7II, con la que captura la esencia de Nueva York, Santiago, Shanghai, o cualquier ciudad donde se encuentre.
Texto: Colomba Molina. Fotografía: Color Noise.

 

¿Por qué “Color Noise”?

Lo saqué de un glosario de fotografía. Es un término que nació junto a la fotografía digital y que se considera inaceptable en una imagen fotográfica. Entonces algo “negativo” fue reapropiado de forma positiva.

¿Qué es lo que buscas reflejar con tus fotos?

Nunca salgo con la intención de hacer un solo tipo de foto. El momento lo reconozco cuando se me presenta, pasa muy rápido. Es algo que se genera del subconsciente y las influencias que me han formado como persona. Creo que las mejores fotos que he tomado han sido cuando estoy en un trance, momentos que son reconocidos por el corazón a través de mis ojos.

Has sacado fotos en las calles de Nueva York, Shanghai, Santiago y Melbourne, ¿Qué elementos se repiten en tu trabajo?

Humor, color, gestos comunes y corrientes, vida cotidiana, el “entremedio”.

 

 

 

 

 

 

¿Te despegas de tu cámara o estás siempre con ella?

La vida no deja de sorprender, no descansa y puede ocurrir en cualquier momento. Y por esta razón no me separo de mi Mamiya 7II, la llevo hasta la esquina a comprar pan.

¿Sueles conversar con las personas a quienes fotografías?

Si sucede que quieren hablar obviamente que sí, pero la mayoría de las veces la gente sigue caminando.

¿Cuál es la situación más extraña en la cual te has visto involucrado sacando fotos?

Cuando vino el Papa Francisco a Nueva York. New York Magazine me contrató para documentar la locura y furor de los creyentes y no creyentes que ocurrió en las calles neoyorquinas. La gente estaba poseída por un hombre de carne y huesos. Eso en sí ya es extraño, ¿no?

 

 

 

¿Por qué elegiste Nueva York?

Nunca consideré vivir en Nueva York, tenía visto volverme a Canadá pero en el 2010 vine a ver a una amiga Australiana por dos semanas, y me di cuenta que todavía tenía dos o tres meses para que se expirara mi visa de turista. Con eso en mente, decidí ver opciones para quedarme. Dentro de un mes encontré una práctica con un fotógrafo en Harlem que eventualmente me ayudó pedir visa de artista. Todo sucedió muy rápido y en este momento estoy en el último año de mi tercera visa de artista.

¿Qué es lo que más te gusta fotografiar cuando vienes a Santiago? ¿A qué lugares sueles ir?

Me encanta la vega central, los mercados, el metro, entre más gente mejor. Mi Neltume querido, Valparaíso y Temuco me fascinan.

En relación a las reacciones de las personas cuando las fotografías, ¿Existe alguna diferencia entre las personas de NY y las de Santiago?

En general los chilenos se ríen más, me dicen “el paparazzi” y creo que por una parte les gusta porque se sienten como estrellas y estrellas son. Pero en general trato de pasar piola pero se me hace difícil porque uso flash 90% de la veces.

 

 

Texto: Colomba Molina. Fotografía: Color Noise.