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12.02.19

La proyección colectiva de Dark Matter

Dark Matter es el proyecto de diseño textil de Raúl Ortega, quien desilusionado del esnobismo que cree abunda en el diseño independiente más establecido, creó junto a otros diseñadores la Tienda Purga, la que reúne artistas de distintas disciplinas en un contexto de ciberactivismo y trabajo colectivo.

 

Dark Matter es la expresión creativa de Raúl Ortega dentro del diseño de vestuario, que plantea su marca a partir del visionado de su espacio social y político. Las diversas técnicas utilizadas en Dark Matter provienen de los estudios autodidactas que ha emprendido Raúl desde los 16 años en vestuario y zapatería.

Luchando contra los paradigmas que pesan sobre la industria del diseño independiente, Raúl confía en el trabajo colectivo y la unión constante de distintas personas y disciplinas. A partir de su motivación por la falta de espacios y la educación sobre consumo dirigidas a los clientes, junto al diseñador Nicolás Carvajal creó Purga, una tienda ubicada en Bellavista, que busca ser una plataforma de difusión de movimientos culturales y del diseño independiente chileno.

Conversamos con Raul sobre sus impresiones de la industria textil independiente, la fabricación masiva de ropa, y la importancia del internet en el trabajo y la colaboración con otros artistas.

¿Cuál es tu motivación creativa?

Mi creatividad proviene de lo que vivo: cómo me muevo, el lugar donde estoy, la realidad social y el hecho de trabajar en esto mismo.

¿A qué público apunta tu trabajo?

Nunca me proyecto pensando a quién le va a gustar ni quién me va a comprar las prendas. Si me gusta a mí, a la persona con la que estoy trabajando, si la propuesta visual me llena y me hace pensar, con eso estoy bien. Por eso trabajo con artistas que no necesariamente están relacionados a la moda.

 

 

¿Cómo se comporta la industria con los diseñadores independientes?

Nunca he necesitado saber cómo se mueve el mercado. Siempre trabajo con amigos, trato de ayudar a marcas nuevas y generar instancias como Purga. Cuando empecé era muy difícil entrar al mercado del diseño ya que era muy elitista, y las personas que estaban trabajando en ese momento estaban muy cerradas a la posibilidad de que más gente pudiera desempeñar sus ideas. Esto ha cambiado porque los jóvenes están más abiertos a recibir propuestas nuevas gracias al flujo del internet. Ya no necesitas salir en revistas porque está la red, con la que puedes conocer y trabajar con todas las personas que quieras.

¿Entonces Purga surge en respuesta la falta de oportunidades a nuevos diseñadores?

Abrimos la tienda porque necesitábamos posibilidades de trabajo nuevas y reales. Dentro de las grandes motivaciones de abrir la tienda estaba crear una plataforma de movimientos culturales pero no solo para diseñadores. Acá vienen músicos, artistas y gente que no necesariamente tiene mucho reconocimiento aún, pero que tiene ganas de hacer su cosas.

¿Como influyen las reacciones que tienes por redes sociales?

El feedback te ayuda a entender lo que está pasando de verdad y es como mi papito dios. Sin internet no habría podido construir mi casa y sin internet no habría podido lograr nada de lo que he logrado. Antes de ser Dark Matter ya hacía ropa, pero cosas más chicas y tenía la suerte de moverme en un círculo de personas que también estaban relacionadas con el diseño y que ya tenían sus tiendas. Pero era súper difícil, porque si no eras chupamedias con ellos te iba mal o simplemente no te invitaban y no existías. Es muy fácil que personas elitistas te pongan el dedo encima y te anulen. Pero eso ya no pasa tanto porque internet es tu plataforma, es el nuevo mecanismo para hacer ciberactivismo y hacer lo que quieras.

 

 

¿Cómo crees que tu marca aporta a diversificar la escena textil?

Mi aporte estaría en abrir más instancias frente al diseño. Como la cápsula Cruising, que es sobre introducir la problemática del espacio social y político en el diseño. Abrir esa puerta de pensamiento es importante, porque ya no todo es sobre «lo fashion», con limosinas, joyas y Beyoncé, porque hay más cosas de las que puedes hablar con el diseño.

¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la industria textil?

Soltarse, dejar de ser tan aspiracional y entender el mercado. Por ejemplo, los diseñadores y las marcas que colaboran con nosotros son súper conscientes de la realidad social en la que viven, pero los diseñadores que llevan más tiempo en esto y con los que mantengo distancia son muy aspiracionales todavía. Hollywood está súper lejos, y no sé por qué quieren estar allá. Esto depende de cada persona, pero aún así tienen que abrirse más, soltarse más y no sé, ser más realistas.

¿Entonces falta más colaboración?

Es importante colaborar, lo que no significa que tengas que trabajar con todas las personas. Significa apañar a los nuevos, generar plataformas e instancias. Se pueden hacer conversatorios y un montón de actividades para fomentar eso. Veo varias personas trabajando eso, ya sea en fiestas o en desarrollo social, que se están agrupando y haciendo cosas. Trabajo mucho con esa gente. Creo que en el diseño se quedan un poco atrás por culpa del esnobismo que existe. Se dice que los diseñadores tienden a ser más esnob y eso lo encuentro muy noventero, ya fue.

¿De qué se trata del último trabajo de tu marca?

La última cápsula que saqué se llama Trance y es un preludio de mi próximo trabajo. Se llama así porque trato de meter temas que vivo, como encuentros con drogas que te inducen a trances.

 

 

¿Qué opinas de la producción en masa de ropa?

Creo que está mal porque hay que estar consciente con el medio ambiente, pero es lo que es, porque no puedes prenderle fuego a las industrias. Hay un millón de personas que trabajan en eso, y aunque sean trabajos precarios y poco seguros, igual es una fuente de empleo. Pelear contra las industrias es súper complicado desde nuestro punto. Creo que es más fácil educar a las personas para que tengan un consumo consciente y que sepan lo que están comprando.

¿Las personas aprecian el diseño independiente?

No es difícil que lo reciban y lo aprecien, es difícil que te lo paguen y que le den el valor que corresponde a la pieza. Pero es por una falta de educación global creada por la facilidad de comprar en un mall, donde es todo es tan rápido, constante e instantáneo. Pero ha cambiado mucho y la gente está dispuesta a saber más y a querer más del producto que tiene en las manos.

¿Qué tienen planeado para el futuro con Purga y Dark Matter?

Hace poco nos unimos con Rox y Y.A.N.G, con quienes tenemos planeado para el 2019 hacer ropa pensando en que la educación es lo más importante dentro del medio. Estamos programando clases y talleres dentro de la nueva casa que tendrá Purga. Talleres de Upcycling, zapatería, reciclaje, arte y oficios en general. Como Dark Matter tengo varios proyectos visuales en cuanto a la nueva cápsula que sacaré llamada Rito. Pero proyectarme solo no me sirve. Tengo que proyectarme junto a mis pares para que se conforme una constante de trabajo, que beneficie a un circulo de personas y donde nos podamos desarrollar libre y honestamente junto al diseño. Si me proyecto solo no creo que vaya a funcionar. La instancia actual genera esta nueva metodología de trabajo de unir varias propuestas, más que pensar solo en mí. Ese era el paradigma que no me gustaba de la escena del diseño anterior, gente muy esnob pasándose la tele. Pero este nuevo grupo de diseñadores quiebra eso: el internet nos ayudó a concentrarnos en lo importante y trabajar.