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26.10.19

Las voces de un nuevo Chile

En Chile estamos frente al despertar social más grande desde la vuelta a la democracia. A falta de liderazgo político o de dirigentes que guíen las conversaciones, creemos que son las organizaciones sociales, los colectivos y los individuos quienes realmente tienen las respuestas, soluciones y problemáticas que la clase política debiese escuchar. 

Liberta Romano - Constitución Politica Chile 2019
Liberta Romano

 

El viernes 19 de octubre la ciudadanía explotó y, desde entonces, como si de un sueño se tratara, algo cambió para siempre la historia de nuestro país.

Hemos sido testigos y protagonistas de las manifestaciones más importantes que Chile ha vivido en su historia reciente. Una ciudadanía transversal, desilusionada, enojada y rabiosa dejó en evidencia que el modelo y sistema político, social y económico de Chile son insostenibles. «No son 30 pesos, son 30 años», esa es la consigna.

Con el pecho apretado aún esperamos las cifras oficiales de las personas asesinadas por la violencia policial y militar desplegada contra los chilenos. A pesar de que el gobierno ni siquiera ha mencionado sus nombres, no nos podemos imaginar construir un nuevo Chile bajo la impunidad, y en los corazones de todos se alberga la quizás ilusa esperanza de justicia.

A falta de liderazgo político o dirigentes que guíen las conversaciones políticas, convocamos a distintos actores sociales para analizar la contingencia de nuestro país. Compartiendo algunas ideas y soluciones, problemáticas y experiencias, se expresan las voces que debemos oír para comenzar a entender qué ha estado pasando en Chile y, sobre todo, para descubrir cómo es el país que queremos ver al despertar.

 

Liberta Romano

 

Arelis Uribe

Escritora

 

En Chile vivimos semanas de revolución y dictadura. Una imagen en instagram mostraba un calendario de octubre de 2019 que se detenía y repetía en el sábado 19: todos los días posteriores al 19 también eran 19 de octubre. Una amiga dijo: esto es el día de la marmota. Mi mamá, que nació el 63, dijo: siento el cuerpo tenso igual como cuando era adolescente. Otra amiga: llevamos siete días y estamos raja, no sé cómo los viejos resistieron 17 años.

En un video, el abogado constitucionalista Jaime Bassa explicaba en el Congreso que Piñera anunció un estado de emergencia, pero en la práctica ha desplegado un estado de sitio. “Violencia estatal de facto”, dijo Bassa. En Chile vivimos con la constitución de Pinochet pero incluso esa constitución no ampara a Piñera. “Estamos en guerra”, dijo Piñera en la tele y sacó a los militares a la calle, en tanques y helicópteros a disparar con metralletas. Es una dictadura de hecho y así se siente.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos informa los números cada día. Hoy, 4 de noviembre, indica que hay: 4.316 personas detenidas, de ellas 475 son niños, niñas y adolescentes. Hay al menos cinco personas asesinadas por agentes del Estado, y anoto sus nombres hacia abajo porque nunca hay que olvidarlos:

 

Romario Veloz Córtes (26, La Serena), los militares le dispararon.

Álex Nuñez Sandoval (36 años, Maipú), los carabineros le pegaron hasta matarlo.

Kevin Gómez Morgado (23 años, Coquimbo), los militares le dispararon.

Manuel Rebolledo Navarrete (23 años, Talcahuano), los militares lo atropellaron.

José Miguel Uribe Antipani (25 años, Curicó), los militares le dispararon.

 

Daniela Watson, amiga y voluntaria de Abofem, me contó que están trabajando en casos de mujeres abusadas sexualmente por los militares. En la radio escuché a Daniel Urrutia, un juez que investiga el uso de un subterráneo de la estación metro Baquedano como centro de detención y tortura. Lo que más he visto son videos por whatsapp. Uno muestra a carabineros pegando lumazos a gente que camina. Otro muestra a carabineros sacando gente de casas para llevárselas detenidas. En otro se ve cómo botan a un hombre de un furgón policial andando, luego los pacos se bajan y le pegan. Otro muestra a la PDI en avenida El Parrón disparando a la gente en plena tarde.

El horror no para. Leí la noticia de que tres hombres y un niño de 14 años fueron “crucificados” por carabineros en Peñalolén: los esposaron y los colgaron en una comisaría. Otro carabinero penetró a un joven con su luma para humillarlo. ¿Qué aprenden en los cuarteles? En 40 años no cambiaron nada, siguen las mismas prácticas de la dictadura de Pinochet. Terrorismo de Estado, dijo el juez Daniel Urrutia en la radio. Torturar para aterrar al pueblo. El 19 de octubre un general habló por televisión y entonces hubo familiares desaparecidos, hubo toque de queda. Mi hermana vive en San Bernardo y dice: los pacos lanzan lacrimógenas a las villas. Dice: tengo miedo de criar a mis hijos así.

El horror está de vuelta, pero también la belleza. Chile es revolución y dictadura. Mucha gente desobedeció el toque de queda y salió a la calle a cacerolear igual. Hay marchas enormes, de millones de personas. Cantamos Víctor Jara, Violeta Parra y Los Prisioneros. Nos organizamos en cabildos, estamos pensando en cambiar la constitución en una gran asamblea. Nuestro corazón está tan apretado como nuestro puño en alto.

 

 

Liberta Romano

 

Niki Raveau

Editora Revista Travesti y Ex-directora fundación Transitar y Acción Travesti en Calle.

 

Con Acción Travesti en Calle nos mantuvimos trabajando estos últimos tres años en las ferias libres de los alrededores de La Vega. Las marchas todavía no pasan por esos callejones donde existe tanta necesidad. Nuestro proyecto termina una primera etapa con una política pública que modifica el trabajo con calle; con la experiencia pedagógica, productiva y cultural de un quiosco travesti ubicado al costado de La Vega; con el deseo de abrir un albergue y contar con un espacio propio.

Quizás la clave de esa señal que siempre ha estado bajo la forma de un vestigio del pasado, código del presente o signo por descifrar, sea la permanencia. Permanecer construyendo. Permanecer en la calle. Basta con salir a recorrer el entorno donde vives, detectar una problemática y mantenerte trabajando con compromiso. Para eso no es necesario ingresar a ninguna gran organización ni obedecer a ninguna orden.

¿Hacia dónde ir después de marchar? ¿Cómo hacer justicia para nuestras amigas y compañeras que murieron? ¿Desde dónde construimos camino para todxs lxs que vendrán? Todavía podemos construir el futuro que queramos, pero lo vamos a tener que construir nosotrxs mismxs.

 

chile politica octubre

Kata Ulloa

 

Constanza Valdés

Activista trans y feminista. Co-directora Asociación de Abogadas Feministas (Abofem)

 

Al 29 de octubre, el Instituto Nacional de Derechos Humanos registraba 3.712 personas detenidas, 1.233 personas en el hospital y 138 acciones judiciales en el marco de este contexto de movilizaciones nacionales. Dentro de estas 138 acciones, nos encontramos con 18 querellas por violencia sexual, en la cual un número importante de éstas se presentaron por abusos sexuales y desnudamientos a mujeres detenidas por parte de policías y militares. Si bien, en los medios de comunicación estos hechos fueron ampliamente visibilizadas y condenadas, la Ministra del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá, en ningún momento, durante la vigencia del estado de excepción constitucional, se pronunció al respecto de estas situaciones.

Quién en su momento hablara con tanto énfasis en la tolerancia cero a la violencia de género, y bajo cuyo mandato se creará el famoso slogan “no lo dejes pasar”, de un momento a otro decidió callar. En razón de esto, diversas asociaciones de funcionarias vinculadas al Ministerio de la Mujer y Servicio Nacional de la Mujer condenaron categóricamente el silencio sepulcral de la Ministra, instándola a condenar estas violaciones a los derechos humanos de las mujeres. Casi al final del túnel del Estado de Emergencia, la Ministra Plá, el sábado 26 de octubre, en conversación con La Tercera rompió el silencio y aseguró que no ha recibo denuncias, ni las consecuentes derivaciones, de ningún tipo y señaló que corresponde que las organizaciones, en virtud de su autonomía, reciban tales denuncias. En otras palabras, la Ministra, tácitamente, manifestó haber dejado sin ejecución las leyes en esta materia.

Unos días después, a raíz de la lluvia de críticas que recibió por sus declaraciones, la Ministra Plá emitió un comunicado en el cual reafirmaba el compromiso del gobierno con los derechos humanos, señalando que la labor del Ministerio siempre será la de resguardar los derechos de las mujeres. Paralelamente, el Comité de Expertas del mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (ratificada y suscrita por nuestro país), manifestó su preocupación por los actos de violencia en contra de las mujeres por parte de agentes estatales en el contexto de la movilizaciones nacionales. El Comité, además, señaló que estos hechos deben investigarse considerando el patrón de violencia contra las mujeres y no como sucesos aislados en base a la Convención.

¿Bajo que contexto podemos entender un compromiso por los derechos humanos de un gobierno que en menos de dos semanas ha recibido comunicados del Sistema de Naciones Unidas, de la Comisión  Interamericana de Derechos Humanos y ahora del Comité de Expertas de la Convención Belem do Pará, relativos a las vulneraciones sistemáticas de los derechos humanos? La evidencia empírica nos demuestra lo contrario, un gobierno con un compromiso nulo con la defensa de los derechos humanos y un Ministerio de la Mujer que no resguarda los derechos de las mujeres. Al parecer no tener herramientas ni competencias, y ejercer el cargo con displicencia son cualidades necesarias para formar parte de las autoridades ministeriales de este gobierno.

En este panorama, ¿Podemos las mujeres de Chile confiar en la gestión de la Ministra Plá para prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género? La respuesta es un rotundo no. Por un lado tenemos una Ministra que enarbola la bandera de la igualdad de género en puntos de prensa, y por otro, un silencio rotundo en torno a violaciones de derechos humanos. Dos caras de una misma moneda. Quién fracasa en incorporar una perspectiva de género integral en sus funciones como máxima autoridad de un Ministerio de esta naturaleza simplemente no puede ni debe estar a cargo. Pareciera ser que la tolerancia cero no es con los agresores, sino que con las víctimas.

 

 

Liberta Romano

 

 

Andrea Gutiérrez Vásquez

Red de actrices chilenas (RACH)

 

Desde nuestra conformación en julio de 2018, hemos venido explorando una musculatura organizativa basada en la colaboración, el aprendizaje conjunto y las transformaciones de las lógicas organizacionales verticales, que eran lo único que conocíamos. Me atrevo a decir que esta forma de proceder, muy experimental para nosotras, se ha transformado en el mayor aporte que hayamos podido realizar en estos días, para convocar, para desplegarnos en distintos frentes y tareas a través de nuestras compañeras, e incluso para ir en ayuda y apoyo de las nuestras que resulten heridas o detenidas y colaborar con la divulgación de la información en Chile y el mundo a través de redes que hemos forjado por nuestro trabajo, son nuestras humildes herramientas para ser un eslabón eficiente que contribuye a visibilizar y construir narrativa para este esperanzador y a la vez desgarrador estallido social.

Quienes nos dedicamos a las expresiones artísticas sentíamos también, desde nuestro quehacer, que a Chile se le estaba asfixiando, que el elástico se iba a cortar, porque el trabajo cultural también ha sido contra corriente durante muchos años. Desde el Estado se nos ve como algo que gasta mucho y genera poco. Justamente antes que se desataran las movilizaciones, en el sector cultural estábamos enfrentándonos a nuevos recortes en ámbitos tan relevantes como la industria audiovisual y organizaciones culturales, los que justamente tienen en su centro conectar al ser humano con la reflexión, la sensibilidad, el patrimonio y su identidad. Así de fuerte nos ha calado este modelo, que valora en demasía la productividad cuantitativa y muy poco la cualitativa.

Muchas y muchos contemplábamos que la cosa avanzaba mal. Viendo cómo la participación cultural no era entendida y mucho menos prioritaria, se cerraban una y otra vez los canales de expresión para la sociedad, nuestro alcance era cada vez más reducido, la identificación y el sentido de pertenencia eran remplazados por una profunda soledad y abandono por parte del Estado. En el caso de nuestro trabajo, la precarización se suma a la poca valoración al oficio artístico. Aún muchas personas consideran que lo nuestro no es un trabajo o creen que todos son favorecidos con los escasos altos sueldos en televisión, lo que está totalmente fuera de la realidad. Somos un tipo de trabajador con ingresos intermitentes, sin ninguna estabilidad laboral, la que nos margina de los registros bancarios, cotizaciones, beneficios de vivienda, etc… Uno más de la gran lista de abusados por este sistema económico que desde el Estado han defendido con uñas y dientes.

Como actrices, además de la participación comprometida con este deseo de cambio social, debemos obstinadamente intentar transmitir a las personas e insistir al gobierno el tremendo valor invisible que tiene el arte y la cultura, porque no lo hemos conseguido. Se nos otorga un presupuesto escaso para cumplir con la tarea enorme de construir comunidad.

Me parece que con lo ocurrido en estos días se ha entendido que las cifras no cuadran con el sentir de las personas ni su calidad de vida, la cultura en su rebeldía está presente, aunque no la nombren, en la manifestación colectiva de un pueblo. Podríamos decir que todo, absolutamente todo lo que ha ocurrido en las calles son manifestaciones culturales de la ciudadanía: su indignación y su esperanza, sus cantos, sus voces, sus bailes, sus conversaciones, sus escritos, sus dibujos, sus trajes, son expresión cultural. Por eso la participación cultural es esencial en una democracia, porque si cortan los canales de expresión, no hay cohesión, no hay encuentro, mucho menos diálogo genuino. Los cientos de voces que corean El derecho de vivir en paz y El baile de los que sobran, nos han demostrado cómo el arte pone en común un pensamiento y sentir social, son tan solo un ejemplo de cómo el arte genera comunidad.

Lo cierto es que hoy estamos unidas a toda la sociedad en esta tarea compleja. Desde el feminismo y la cultura nos corresponde aportar a realizar reflexiones en profundidad, velar por una representación que integre a la mujeres para profundizar la democracia que hoy está en crisis, aportar a eliminar prejuicios y sesgos, mantener la movilización sin quebrarnos, sin reventarnos, entendiendo y aportando en el lugar desde el que cada una puede/debe sostener, porque esto será de largo aliento y la vida de cada persona está en juego. Las señales que se han entregado desde el mundo político aún son débiles y los canales de comunicación entre la sociedad y autoridades aún no están habilitados.

 

 

Ricardo Aguilera

 

Asociación OTD Chile (Organizando Trans Diversidades)

 

Nos sumamos al descontento social que se ha manifestado en los últimos días, aseverando una vez más que no se trata del aumento del pasaje del transporte público de 30 pesos, sino de 30 años de abusos cometidos por las élites de la clase política y empresarial.

Decidimos alzar la voz una vez más porque la crisis en Chile abarca sectores que afectan directamente la vida de las personas trans, que están precarizadas, discriminadas y excluidas debido a la ausencia de políticas en salud, previsión social, acceso a la educación, al trabajo, a vivir en un ambiente libre de contaminación, y que sufren las alzas en el costo de la vida; en contraste con los sueldos millonarios de las autoridades estatales que acceden a la salud privada, educación pagada y tienen capacidad de ahorro en bienes raíces mientras condenan a la mayoría a vivir de sueldos y pensiones miserables.

Cómo salir de esta crisis es una pregunta sin una respuesta única aún, que va desde la justa acusación constitucional contra el Presidente Piñera y su Ministro del Interior Andrés Chadwick, hasta la formalización de una Asamblea Constituyente vinculante que permita pensarnos en un país donde las personas trans sean ciudadanes en igualdad de condiciones a todes y se logre no sólo una ley de reconocimiento, sino también una ley de reparación de daños causados por el transodio, exclusión, segregación e ignorancia, que les permita emparejar la cancha de sus vidas, para lograr el derecho más ansiado; vivir en paz.

 

 

Liberta Romano - Constitución Politica Chile 2019
Liberta Romano

 

 

Natalie Sève, Christian Sève

Directores Amnia Lab, Compañía Teatral y Laboratorio Artístico para la primera infancia

 

Desde nuestra perspectiva, los grandes problemas en educación inicial se deben al abandono en el que históricamente se ha expuesto a esta parte fundamental del sistema educativo.

Desde 1973, se instauró en Chile un modelo de educación funcional, cuya inspiración proviene de programas estadounidenses (los cuales por cierto han fracasado incesantemente) y cuyo enfoque radica en moldear a las niñas y niños muy tempranamente según las exigencias del mercado laboral. A través de esta perspectiva se comienza a verlos, desde la sala cuna o el jardín infantil, como futuros trabajadores sin respetarlos en su integridad, ni considerarles como personas absolutamente válidas y completas desde su presente. Este modelo, además de pasar a llevar la dignidad inherente al ser humano desde sus primeros años de vida, deja de ver al niño como un sujeto de derecho y lo propone como un sujeto de producción y de consumo.

En lo que respecta a la realidad laboral de las educadoras y técnicos en educación parvularia, la situación en nuestro país es crítica y desatiende todos los principios humanistas inherentes a un campo de educación sensible, como lo es la primera infancia. Dentro de los aspectos más complejos que afectan a las educadoras, tanto en el ámbito público como privado, cabe mencionar la sobre carga de labores administrativas por sobre las presenciales en sala, un pésimo sistema de remuneraciones, el desmedro del rol intelectual y creativo de la educadora, la poca o nula escucha a sus demandas y sugerencias a la hora de diseñar directrices educativas (como las nuevas bases curriculares en Educación Parvularia publicadas en 2018) y el verse exigidas a dar cobertura a una cantidad de niñas y niños mucho mayor a las que les permitiría ofrecer una educación de calidad.

La exacerbación de los aspectos prácticos, heteronormativos que muchas veces apelan al ‘instinto maternal’ de las educadoras, a su ‘vocación por darlo todo por los niños sin reclamar’ y a la atrofia de capacidades críticas y creativas propias de todo estudiante en proceso de formación, surge de manera deliberada en muchos centros educativos.

En numerosas universidades e institutos de nuestro país, se niega de plano el incorporar en las carreras de Educación Parvularia asignaturas que entreguen una formación en artes visuales, escénicas, audiovisuales y literarias que esté realmente a la altura de las necesidades de las estudiantes y que tomen en consideración las expresiones del arte contemporáneo que tienen lugar en nuestra sociedad, en vez de la eternalización de una visión artística infantilizada, anacrónica, que busca estandarizar a las niñas y niños en sus manifestaciones creativas, que obliga a las educadoras a realizar procesos en serie, (como
las plantillas y las presentaciones finales de año) completamente faltos de reflexión y que parecen ser otras de las numerosas herencias en el modo de hacer educación que nos legó la dictadura.

Alguien dijo que la sabiduría de un pueblo se expresa en la manera en que éste trata a sus niños. Probablemente conocer la realidad de nuestra infancia y del sistema educativo inicial, sea el primer paso para salir de la peligrosa ignorancia y desidia en la que hemos estado tanto tiempo sumidos.

 

 

Liberta Romano - Constitución Politica Chile 2019

Liberta Romano

 

 

Ian Cordescu

Director Ejecutivo Fundación Chile Positivo

 

El despertar del viernes 18 de octubre nos cambió. Para la medianoche se declaraba Estado de Emergencia, Metro anunciaba el cierre de operaciones durante todo el fin de semana y mientras escuchaba a Piñera me pregunté: ¿Qué posibilidades tenemos las personas que debemos trasladarnos varios kilómetros para llegar a nuestro hospital a retirar nuestros medicamentos para el VIH?. Muchas personas tienen una farmacia muy cerca de su casa, pero han sido saqueadas o incendiadas, al igual que sus Isapres responsables de entregar el medicamento. ¿La Superintendencia de Salud estará tomando conocimiento de esto? ¿El Ministerio de Salud tendrá un plan de emergencia?

Esos medicamentos son importantísimos. No solo porque si mantenemos la constancia con ellos nos mantendrá con buena salud, el virus estará reducido y no infectaremos a otras personas, sino que también es importante porque no queremos retroceder en el avance de la terapia. Basta que dejemos de tomar el medicamento unos cuantos días para que el virus mute, genere resistencia al medicamento y debamos migrar a otra combinación de antirretrovirales.

Pasan unos minutos desde el anuncio de estado de emergencia y decido comunicarme con algunas autoridades del Minsal para conocer protocolos de actuación, y lo exijo como Director de la Fundación Chile Positivo y miembro de la red de organizaciones que trabajamos VIH en el país. Respuesta: no hay un plan.

Decidimos actuar por nuestra cuenta y con nuestros propios medicamentos. Abrimos nuestros canales de comunicación para resolver los casos más urgentes de aquellas personas que no tienen tratamiento, luego a quienes les quedan medicamentos para algunos días y, por último, a aquellas personas que tenían para al menos 10 días más. Para ese momento ya sabíamos que las manifestaciones podrían generar incertidumbre y ansiedad para quienes vivimos con VIH.

En un par de horas nos llegaron casi 100 casos y para el lunes ya se acumulaban 200, y el Ministerio de Salud sólo nos respondió: “Realicen los reclamos formales en OIRS, Isapres o Superintendencia de Salud”. Estábamos solos. Habíamos resuelto los casos más críticos, y ante la buena respuesta decidimos continuar en las calles entregando medicamentos y ampliando a otras ciudades como Concepción o Valparaíso.

A la fecha, el Ministerio de Salud no tiene un plan de emergencias. No sabemos si la Subsecretaría de Salud Pública conversa o no con las redes asistenciales para dar respuesta a estas situaciones.

Sólo nos queda acompañarnos y confiar entre nosotros, porque en la comunidad está el valor de la respuesta integral. Ninguna autoridad lo ha hecho durante estos 30 años, y quizá nadie lo hará por nosotros. Pero nos tenemos a nosotros mismos, con nuestro puñado de pastillas para lograr un día más.

 

 

chile politica gobierno octubre 2019
Kata Ulloa

 

Nicole Kramm Caifal

Fotógrafa periodística y Realizadora Audiovisual

 

Es un deber político y social para nosotr@s, como comunicadores, fotógrafos, audiovisuales y periodistas, evidenciar a través de la imagen y el relato lo que el pueblo está viviendo. Así como hay manifestaciones pacíficas, también hay violencia y abuso, violaciones a los derechos humanos que no podemos acallar. Esto es historia, por eso debemos estar en la calle trabajando, pues en tiempos de contracultura televisiva, los medios independientes somos la pantalla comunicacional de la revolución del pueblo y no podemos parar de visibilizar la resistencia y la lucha hasta que se obtenga la dignidad que todxs merecemos y hasta que se haga justicia por los muertos en democracia.

 

chile politica octubre 2019

Kata Ulloa

 

 

María José Guerrero González

Presidenta del Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC)

 

Producto del estado de emergencia proclamado por el presidente y la militarización de las calles, según cifras del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), al día 24 de octubre a las 22:00 hrs. se contabilizaban 2840 personas detenidas, 582 personas heridas (de ellas 295 heridas por armas de fuego). El INDH ha realizado 5 querellas por homicidio y 12 por violencia sexual. En la comuna de Peñalolén de la Región Metropolitana, 4 personas (3 adultos y un menor de edad) fueron detenidas y torturadas por Carabineros de Chile siendo crucificadas con las esposas desde una antena de la comisaría.

Las violaciones de los Derechos Humanos producidos durante este gobierno no son “excesos”, son crímenes de Estado, donde las mujeres volvemos a ser carne de cañón con violencia política sexual. Una de las querellas interpuestas por el INDH declara que una mujer fue puesta boca al suelo sobre la basura, haber sido amenazada que si se movía le disparaban mientras le tocaban el cuerpo con el fusil diciéndole que la penetrarían con el arma. Ante esto el gobierno aún no dice nada en tono condenatorio, sus discursos silenciosos sólo avalan las violaciones hacia los DD.HH.

Es este el contexto social contra el que las personas nos hemos alzado en todo el país. Por medio de protestas con ollas y cucharas, la gente se ha comenzado a articular hacia la comunidad, uniendo demandas como No+AFP, la demanda del agua, cambio climático, sueldos dignos, vivienda, entre otras. En el caso del Observatorio Contra el Acoso Chile, como organización feminista, nos hemos articulado manifestándonos en diferentes protestas y encuentros, pero a la vez participando en distintas asambleas autoconvocadas de la sociedad civil para ponerle un nombre a la demanda: una nueva constitución, la cual se articule en todo su entramado desde discursos feministas, con tal de asegurar la autonomía de niñas, adolescentes y mujeres.

El marco de una nueva constitución es una medida urgente para desestabilizar al enemigo: el sistema neoliberal. Sin un nuevo marco regulatorio la democracia neoliberal de la subordinación seguirá administrando vidas en la máxima precarización.

Como organización feminista de la sociedad civil exigimos el fin de la militarización, el fin del estado de emergencia y el llamado hacia una asamblea constituyente, que asegure paridad en la participación y se nutra desde la diversidad y disidencias.

 

chile politica octubre 2019

Kata Ulloa

 

 

Álvaro Ahumada

Ex-preso político de la dictadura y presidente de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi

La profundidad y extensión de las manifestaciones sociales a lo largo de todo Chile muestran la profundidad del descontento de la ciudadanía frente a un conjunto de problemas derivados del modelo socioeconómico neoliberal sustentado en una institucionalidad legada por la dictadura. Allí está la base de la inequidad y exclusión de vastos sectores sociales, fenómeno que no fue enfrentado en su real magnitud por los gobiernos posteriores.

La respuesta del Ejecutivo, al imponer estados de excepción y posteriormente el anuncio de algunas medidas económicas, no ha logrado aplacar la vasta movilización antigubernamental. Existe una crisis de confianza hacia el sistema político en general que dificulta cualquier salida si es que la misma no se asienta en un amplio consenso social y político para avanzar en la construcción de una sociedad igualitaria y de pleno respeto de los Derechos Humanos, políticos y sociales.

Quienes nos dedicamos a preservar la memoria histórica y a la educación en derechos humanos creemos fundamental abrir vías de diálogo que permitan confrontar ideas y propuestas acerca del país que queremos y necesitamos. El mecanismo por excelencia parece ser la convocatoria a un proceso constituyente que debiera incluir de manera preferente a los excluidos del modelo. Solo así será posible el establecimiento de un nuevo ordenamiento político – institucional democrático que se plasme en una Nueva Constitución, surgida de nuestra participación y voluntad soberana que le dará la legitimidad necesaria para abordar los grandes cambios que el país requiere con urgencia y que el movimiento social ha dejado en evidencia.

Los habitantes de este país merecemos y necesitamos vivir en una sociedad más justa y equitativa, más respetuosa de los derechos de todes, donde exista equilibrio social de oportunidades, de acceso a bienes y servicios públicos y que descentralice efectivamente el país dando más oportunidad a regiones y comunas. Que permita reconocer a los pueblos originarios y sus derechos como tales. Que considere el cambio climático, la disrupción tecnológica y los nuevos empleos, así como la globalización y las desigualdades, entre otros fenómenos del siglo XXI.

En fin, no es posible suponer que nuestro país constituye un oasis de paz y estabilidad, cuando la cruda realidad ha dejado en evidencia que sólo se trata de un espejismo. Ha terminado la inútil ficción de creer que es posible seguir gobernando con métodos excluyentes y una institucionalidad que empieza a ser sobrepasada.

 

Libeta Romano