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28.09.20

Los dúos electrónicos que definen el sonido de Santiago

La escena electrónica de Santiago es variada en estilos musicales, propuestas y personas. Dentro de este gran universo, los dúos son parte esencial. Conversamos con Dj Erika, Les Premes, Lovshai y 0cxy sobre los aprendizajes, las frustraciones y las ventajas de no estar solo frente al vértigo del escenario.

 

Erika

 

Desde siempre la música ha sonado fuerte en la casa de Maipú donde crecieron Delia y Caco Díaz Carstens. Erika, su mamá, es fanática de la música disco, y no había día en que no bailaran los tres juntes en la cocina. Comenzaron a ir a fiestas y a investigar sobre la música electrónica que les llamaba la atención, en particular el techno. Con el tiempo, otros Djs como Les Premes y Leonor Baesler les enseñaron a utilizar la máquinas, y en 2017 empezaron a tocar juntes en fiestas bajo el nombre de Erika, en honor a su madre.

La decisión de hacerlo juntes fue un especie de refugio ante la exposición que ser Dj significa, y las diferencias de cada une se han vuelto parte del proceso creativo, y han logrado integrarlas al proyecto. “Enfrentarse al mundo es fuerte, sentía que me podría perder, y qué mejor que hacerlo con tu hermano”, asegura Delia.

 

 

 

 

Trabajar juntes ha significado un aprendizaje que no se detiene, tanto personal como musicalmente. “He aprendido mucho de mi hermana en el ámbito electrónico, ya que mis raíces en lo musical son ligadas al rock. A pesar de que conozco a mi hermana de toda la vida, sigo aprendiendo junto a ella”, admite Caco.

Ver un show de Erika es como recibir un shot de energía. Inspirados en el baile y en una profunda investigación del techno y música trance, en poco tiempo se han convertido en uno de los nombres más recurrentes en los line-ups de las fiestas.

“Me encanta pensar que los estamos llevando a un estado de euforia, de descontrol, de desorden. Dejarles extasiados, llenos de energía, con la sensación de que botaron muchas tensiones”, cuenta Delia.

Además de Erika, ambos cuentan con sus proyectos solitas. Caco como 3:16, donde explora melodías más psicodélicas y melancólicas, y Delia bajo su mismo nombre, en un proyecto que busca cuestionar el género y la expresión de su propia feminidad.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de trabajar juntos? ¿Qué es lo que más les gusta?

Delia: Sentir el apañe, que no estás solo y que si tienes dudas puedes conversar con alguien. Eso me gusta harto porque por lo general dudo mucho de mí misme. Aparte mi hermano me  ha enseñado harto de cómo hacer música, principalmente en las percusiones, aspectos que quizá por mi propia cuenta no hubiese indagado tanto. Él es mucho más rockero, entonces ahí voy sacando más ideas, compenetrando con otras cosas.

 

 

 

 

¿Y ante qué problemas o dificultades se han enfrentado?

3:16 : A veces tenemos diferencias entre nosotres y surgen momentos incómodos, pero logramos resurgir. Creo que siempre habrán barreras a las que enfrentarse, lo importante es saber cómo lidiar y llevar estos obstáculos para tener buenos resultados y lindas experiencias.

Delia: Lo más difícil son las diferentes personalidades, ya que a pesar de ser hermanes somos diametralmente opuestos, vivimos de forma diferente, somos como el día y la noche. Igual eso es un valor, pero también es difícil llevarlo día a día. Aparte se mezcla todo: la convivencia familiar y el trabajo musical. Es difícil porque es súper intenso, si peleo con 3:16 no peleo solo con mi compañero de música, sino que con mi hermano.

 

¿Qué creen que es lo más valioso que han aprendido de trabajar juntes en este proyecto?

3:16: Nos hizo más unides que nunca, conocimos muchas personas que están en las mismas que nosotres. Crear vínculos, crear movimiento, hacer lo posible por desnormalizar la visión de vida y
cultura a la que hemos sido sometidos. Valoro de todo corazón tener la oportunidad de ser
parte de algo que altera y desmorona lo tradicional.

Delia: Aprender a ser tolerante, a aceptar nuevas formas. También me gusta mucho la idea de que sepan que se puede ser del sector poniente de la capital, ser marica y hacer música, y que a la gente le guste, cosas que antes siento que no se veían mucho en Santiago. Siempre está esa predominancia de las clases sociales altas y del machismo. He podido derribar muchos patrones sociales que a mí misme me afectaban y condicionaban.

 

 

 

 

Les Premes

 

Música de sangre. Ese es el “eslogan” de Les Premes, dúo compuesto por los primos Valentina González (29)  y Claudio Vásquez (30). Siempre muy unidos, durante la adolescencia coincidieron en gustos musicales y “andanzas”, mientras se intercambiaban los discos que compraban en el Eurocentro.

Tras más de 10 años de una profunda investigación y búsqueda, formaron un vínculo artístico y emocional profundo, y la curiosidad por hacer música y mezclar empezó a tomar fuerza. La idea se concretó cuando en un remate de Ebay compraron las primeras CDJ, sus queridas “350”. Cuatro años después (y tras el robo de varias de sus máquinas) son sin dudas uno de los proyectos más importantes de la escena electrónica chilena, en una exploración que también les permite tener sus proyectos solistas, Valentina como VGV y Claudio como Virago.

 

 

 

 

Perfeccionistas, intensos y emotivos. Los sets de Les Premes están cargados de elementos distintivos, desde la minuciosa selección musical, la voz de Valentina sobre las pistas y las “quirúrgicas” mezclas de Claudio.

“Lo que hemos tratado de establecer como un punto en común es rescatar siempre lo que nos influenció desde el principio y adaptarlo a lo que sabemos ahora. Realizamos una selección diferente para prácticamente cada una de nuestras de nuestras presentaciones y por lo mismo nuestro sonido se ve muy influenciado por nuestras emociones y las situaciones por las que pasa nuestra vida y nuestra relación”, aseguran.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de trabajar juntos? ¿Qué es lo que más les gusta?

Es refrescante muchas veces. Nos educamos el uno al otro constantemente. Cuando uno de los dos se estanca, el otro toma las riendas y nos levanta de nuevo. Nos frustramos juntos y nos recuperamos juntos. Tener roles distintos nos permite también desenvolvernos en nuestras áreas favoritas: improvisación, canto, detalles técnicos. Aprender separados para después compartir y unificar es una gran ventaja, sin duda.

 

¿Qué han aprendido sobre trabajar juntes?

La comunicación ha sido clave. Es algo que también hemos ido aprendiendo con el tiempo y esto gracias a tener un dúo. Apuntar a lo mismo, criticar constructivamente, decir que no cuando es necesario, empatizar con el otro, pero principalmente tener las mismas metas y comunicarse constantemente de manera honesta. El proyecto nos ha permitido profundizar en nuestra relación y la representa, por lo mismo siempre estamos buscando formas de mejorar nuestros procesos y comunicación para que ambos nos sintamos cómodos.

 

¿Cómo es su proceso creativo?

Lento pero seguro. En cuanto a la producción, hay un afán por buscar la satisfacción absoluta en el resultado final y eso nos lleva a trabajar más lento. Con respecto a los Dj sets, siempre nos imaginamos algo en particular para poder llevar la selección al lugar que queremos. Ambos tenemos procesos creativos y de estudio que respetamos mucho, cada uno a su tiempo y sin presiones. Trabajar en un dúo permite tomar roles y tener la tranquilidad de que en algún momento, de una forma u otra, el conocimiento converge.

 

 ¿Qué creen que es lo más valioso que han aprendido de trabajar juntos en este proyecto?

La paciencia y la confianza en el trabajo propio. Achicarle la calle a la duda. Entender, también, que las diferencias no son el fin del mundo y que estamos juntos, pase lo que pase.

 

 

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Circa 94. Les Premes x siempre.

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Lovshai

 

Lovshai es un dúo de productores y músicos electrónicos formado el 2016 por Sergio y Plinio, ambos de 27 años. Se conocieron compartiendo con amigos en torno a la música electrónica, y en un viaje a la playa surgió una conexión inmediata entre ambos, tras una improvisación con teclados de juguete y percusiones espontáneas.

Con variadas influencias, el sonido inicial del dúo estaba más inclinado hacia la música house, pero en los cuatro años del proyecto, lo que caracteriza a Lovshai hoy en día es su estilo mutable, que también incorpora el techno, deep house y techno, lo que se puede apreciar en sus presentaciones en formato live.

 

 

 

 

 

El dúo admite que la principal ventaja de trabajar juntos son sus diferencias y variados gustos, los que logran unir en sus composiciones, donde cada uno aporta desde sus propias perspectivas y herramientas en un proceso que, cuentan, se da forma natural, escuchándose y retroalimentándose mutuamente.

“Vitamina” es el tercer EP del dúo, una producción que partió el 2018 y finalizó con la colaboración de Valentina González (VGV), de Les Premes, y un remix hecho por Diegors.

 

 

¿Cómo es su proceso creativo?

En general partimos de una idea base y vamos materializándola principalmente a través de sintetizadores tanto digitales como análogos, ya que ambos somos tecladistas. De esta forma vamos improvisando hasta que la idea toma una forma inicial para luego ser acabada en el estudio.

 

¿Qué creen que es lo más valioso que han aprendido de trabajar juntos en este proyecto?

La libertad de explorar y no encasillarse en ningún estilo particular, lo que fuimos aprendiendo en el camino, ya que inicialmente teníamos ideas fijas que en el camino fueron mutando. Así, hoy en día producimos de manera libre y natural, intentando dar respuesta a la inquietudes musicales de cada une, aportando de manera conjunta a un contexto musical colectivo.

 

¿Cuáles son sus metas a futuro o próximos proyectos?  

Queremos producir un disco de larga duración y poder llevar nuestra música a otras partes del mundo.

 

 

 

 

0cxy

 

Guille (Gato 33) y Javiera (Ghio) tienen 26 años y componen el dúo 0cxy (CeroSexy). Iban al mismo colegio y aunque nunca fueron compañeros, el amor por la música los hizo conectar. Inventaban canciones y hacían vídeos graciosos, pero admiten que aún no tenían personalidad para lanzar sus trabajos.

Con el tiempo y después de experimentar con más música e improvisaciones, decidieron ordenar sus ideas y concretar el proyecto. El 2018 se presentaron como 0cxy por primera vez frente a un público pequeño y cercano en el Cine Arte Alameda, marcando a la escena de música independiente con su refrescante y cargado de energía sonido electro pop.

 

 

 

 

“0cxy nació desde las ganas de compartir las cosas que hacíamos, que sentíamos, esa urgencia por expresarnos libremente. Nuestros amigos disfrutaban de nuestras canciones, las ponían en fiestas generando una buena recepción entre la gente. De ahí nos lanzamos cuando existió la madurez de ambos para iniciar un proyecto musical, depositando tiempo y amor a nuestro trabajo que ya veníamos gestando hace tiempo, pero que se mantenía bajo perfil”.

Las presentaciones de 0cxy son una explosión de creatividad, energía y libertad. Sus letras están cargadas de critica al sistema, sin dejar nunca de lado el humor, todo enmarcado en un trabajo completamente autogestionado que se basa en la constante colaboración con amigues, bailarines, maquilladores, marcas independientes de ropa y otros musiques. En los dos años del proyecto, han cautivado a un público fiel que los sigue y está atento a todos sus lanzamientos. El año pasado lanzaron Latin Hybrida, su primer disco de 12 canciones.

 

 

 

 

¿Qué es lo mejor de trabajar juntes?

Nos conocemos hace tiempo, y ambos compartimos una filosofía de vida parecida. Coincidimos en momentos en donde ser diferente era raro, y compartimos nuestro rechazo a este sistema limitante y corrosivo. Con 0cxy podemos desatar esos demonios, canalizarlos en un baile o canción, y transformar esa pena en una celebración colectiva

 

Gato 33 por su parte es productor, creando canciones y pistas para distintos artistas y drag queens. Ghio tiene un proyecto paralelo con Delia de Erika, llamado Banana Peel, donde explora sonidos más electrónicos y new wave mediante la improvisación.

 

¿Qué creen que es lo más valioso que han aprendido de trabajar juntos en este proyecto?

El trabajo constante viene de aprender a comunicar y aprender que todos somos y pensamos distinto. Eso es importante: saber cómo reflejarlo y describirlo, para no tener encuentros de pensamientos. Lo más valioso que hemos aprendido es a ser nuestro mejor yo. También de música hemos aprendido mucho, ya que lanzarnos a la piscina sin estudios y aprender en la ruta ha sido un desafío para ambos.

 

¿Cuáles son sus metas a futuro o próximos proyectos?

Gato 33: Ahora mismo estamos en una recesión del proyecto, haciendo lives juntos o con nuestros proyectos paralelos. Además de hacer música, estaré haciendo un programa de música llamado Deconstruide, ya que estoy en convento sin drogas, ni sexo ni alcohol, en otro tipo de proceso creativo más personal.

Ghio: Mi meta a futuro es poder volver a tocar en vivo, ya que la virtualidad no me emociona, y también poder colaborar con más artistas, crear nuevas formas de trabajo, lograr comunidad entre la escena.