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21.10.20

¿Por qué hay que cambiar la Constitución?

Estamos a días del plebiscito en el que cada ciudadane podrá elegir si quiere (o no) cambiar la Constitución que rige en Chile desde 1980. Aguas libres, desarrollo sustentable, derechos sexuales y reproductivos, plurinacionalidad y pensiones dignas son solo algunas de las demandas para el futuro de un Chile más equitativo y digno.

Nueve personas con experiencias en distintas áreas nos cuentan por qué es necesario cambiar la Constitución actual, y las razones para avanzar sin miedo hacia un nuevo e inédito proceso constituyente, del que todes somos parte.

 

 

 

Gloria Maira

Coordinadora Mesa Acción por el Aborto en Chile

 

Hay que cambiar la Constitución porque la Constitución fija las normas de cómo nos relacionamos y cómo se distribuye el poder en la sociedad. La Convención Constitucional será el espacio donde podremos acordar una sociedad igualitaria y justa con las mujeres y disidencias. Debe existir un pacto que ponga al cuidado y la reproducción de la vida en el centro de las preocupaciones del Estado y de la sociedad.

Es por eso que el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos es un aspecto irrenunciable en un nuevo texto fundamental. Es decir, un nuevo pacto social debe garantizar una educación sexual integral y que las personas decidan sobre su sexualidad, reproducción y proyectos de vida con plena autonomía.

Con la actual Constitución, otros deciden cómo y cuándo ser madre, cómo y cuándo vivir. Es necesario cambiar la Constitución para que nunca más estemos frente a un Estado que le de preferencia al mercado por sobre la vida misma.

 

 

 

 

 

Rodrigo Mundaca

Secretario general del Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente (Modatima)

 

Chile es el único país del mundo que tiene privatizadas sus fuentes de agua, y de esto ya han transcurridos 40 años. Hoy día el acceso al agua en el país no se encuentra garantizado, y más de dos millones de personas tienen que ser abastecidas de agua a través de camiones aljibe, puesto que el agua se encuentra priorizada fundamentalmente para la industria extractiva.

Recientemente, el relator especial de Naciones Unidas para los derechos humanos al agua le llamó la atención al Gobierno de Chile, señalando que no es posible que en Chile sea más importante la producción de electricidad y la producción de paltas que la vida de las comunidades.

Por tanto, hoy día participar del proceso constituyente es relevante, y escribir una nueva norma jurídica es más relevante aún, para que de esta manera se pueda consagrar constitucionalmente el agua como un derecho humano, y así salvaguardar la vida de todas nuestras comunidades en todos nuestros territorios.

 

 

 

 

 

Alejandro Hidalgo

Persona Sorda, activista por el reconocimiento Constitucional de la LSCh (Lengua de Señas Chilena)

 

En tema de salud, las personas Sordas no tienen accesibilidad y no hay interpretes de LSCh (Lengua de Señas Chilena). Es necesario reconocer la LSCh en la nueva Constitución, ya que eso obligará a los hospitales a contar con interpretes para que Sordes puedan atenderse en su lengua.

Han habido muchos casos de personas Sordas que han fallecido debido a que no podían comunicarse con les doctores. También muchas personas Sordas han quedado en la sala de espera por horas a pesar de ser llamades. Reconocer constitucionalmente la LSCh será sin duda un gran aporte a la educación y consciencia sobre las personas con diversidad funcional.

 

 

 

 

 

Mercedes Argudín

Activista antirracista y afro-feminista, integrante de la colectiva Quilombo Negrocentriques

 

Como mujer negra nacida en Chile considero fundamental cambiar la actual Constitución, porque necesitamos avanzar hacia el reconocimiento de toda la población afrochilena en todo el territorio, desde Arica a Punta Arenas.

Se nos ha dicho que “a Chile nunca llegaron esclavos”, lo que se contradice con archivos históricos de población negra esclavizada que llegó al país siendo mano de obra barata. En ese sentido, es importante mencionar la Ley 21.151 promulgada el 2019, que reconoce al Pueblo Tribal Afrochileno, y con la que el Estado acepta la existencia de afrodescendencia llegada durante la colonia. Si bien esta ley es una puerta de entrada de inclusión multicultural, se ve obstaculizada por la no legislación específica en materia de violencia racista contra la población negra en el país.

A lo largo de la historia se ha extranjerizado a todo lo “negro”. Es importante dejar de asociar la negritud sólo con migración. Debemos abrirnos hacia nuevas formas y colores del ser una persona con nacionalidad chilena, pues no toda persona negra que veamos es extranjeriza: muches somos personas afrochilenas.

Tenemos el deber ciudadano de repensar desde las bases un Chile antirracista. Es urgente avanzar hacia un Estado plurinacional que reconozca y respete todas las naciones, etnias y sus cosmovisiones. Avanzar hacia una nueva carta fundamental que asegure la equidad en todas sus dimensiones: que sea antirracista, paritaria, y que también tenga una participación democrática y representativa de las mujeres negras durante el proceso, abarcando la inclusión de manera integral y comprometida. El cambio es urgente y trascendental para las futuras generaciones afrochilenas.

 

 

 

 

 

Sebastián Calfuqueo

Artista visual Mapuche

 

Es necesario cambiar la Constitución en primera instancia porque es un documento que fue normado y legado a través de la dictadura militar, un periodo nefasto para la historia de nuestro país y que sigue repercutiendo hasta el día de hoy.

Creo que es un paso importante el reconocimiento de los pueblos indígenas dentro de nuestro país, sobre todo pensando en la historia reciente de Chile, que no ha reconocido el genocidio que ha ejercido sobre pueblos que fueron azotados como fue el pueblo Selknam, Kawésqar, o el mismo pueblo Mapuche.

Lo primero es reconocer que no existe solamente una única identidad en este territorio, sino que existen muchas más identidades. La identidad chilena hoy en día está más en crisis que nunca, y en ese sentido, la plurinacionalidad es un paso importante para dar representatividad y voz a diversos territorios.

La plurinacionalidad debiera ser un puente que represente no solamente a ciertas voces de los pueblos, sino a las distintas voces que también contienen los pueblos, porque no hay una sola forma de habitar lo Mapuche.

También es importante que no nos quedemos solamente en cuotas dentro de la representación de los pueblos originarios o de la plurinacionalidad, sino que también pensar en cómo se representan las comunidades que han estado durante mucho tiempo en resistencia hacia todo este sistema extractivista y violento.

 

 

 

 

 

Daniela Hinojosa, ‘Pety’

Gestora cultural y co-creadora de Festival Recreo

 

Es importante cambiar la Constitución actual porque esta no nos ampara ni nos cuida, lo que se ve reflejado en las pensiones que reciben los adultos mayores.

Los sueldos en Chile ya son bajos, y si una mujer cotiza toda su vida con suerte podrá recibir una pensión equivalente al 28% de su sueldo. El sistema de AFP es un sistema deshumanizado donde somos vistos solo como números, cifras y activos. Yo por ejemplo tengo 36 años y trabajo como independiente en gestión cultural desde los 18 años, pero nunca he cotizado.

Las pensiones no reflejan y menos aún recompensan el esfuerzo de las personas que trabajan y contribuyen al desarrollo del país. Hoy tenemos la oportunidad de darle valor al trabajo del otre, tenemos la oportunidad de construir entre todes una Constitución que proteja y asegure una calidad de vida justa y una vejez digna.

 

 

 

 

 

 

Henry Bauer

Arquitecto, director del Laboratorio Ciudadano de la Municipalidad de Independencia

 

Las ciudades en Chile son terriblemente desiguales. No solo por las diferencias en los ingresos de las familias que viven en ella, sino que principalmente por las grandes diferencias que provoca el Sector Público, ya sea en la asignación desigual de recursos a las comunas o en el distinto estándar de las obras públicas en cada barrio.

La calidad de vida de las personas depende principalmente de las condiciones de su entorno. Temas tan relevantes como la recolección de basura, mantención de áreas verdes, iluminación, seguridad, servicios municipales, pavimentación, protección del patrimonio, economía local, regulación a la edificación, entre tantos otros, son de exclusiva responsabilidad de las Municipalidades, cuyo desempeño depende directamente de los recursos disponibles. Así es como existen comunas con estándares de vida equivalentes a Noruega y a Siria en la misma ciudad, exacerbando y perpetuando las desigualdades existentes.

Una nueva Constitución debe fortalecer el rol de los organismos públicos descentralizados, como las municipalidades, asegurando el financiamiento, autonomía y transparencia necesarias para que la equidad sea una realidad en nuestros hogares, barrios, comunas y ciudades.

 

 

 

 

 

Adriana Bastías

Bioquímica y Dra. en Ciencias, presidenta Asociación Red de Investigadoras (Redl)

 

Es necesario que cambiemos la Constitución porque necesitamos una carta fundamental donde todas las personas nos sintamos representadas. Una nueva Constitución donde la generación de conocimientos sea considerada un bien común, a la cual todas las personas podamos tener acceso y podamos participar en forma vinculante de la toma de decisiones, para que se alinee el desarrollo de la investigación, las ciencias y la producción de conocimientos con los problemas e intereses reales de las personas que habitamos las distintas regiones del país, en sano balance con la necesaria libertad de investigación.

Una nueva Constitución donde el modelo de desarrollo sea sustentable con el medio ambiente, no sólo extractivista, donde no solo haya un mandato para la mitigación y adaptación frente a la crisis climática, sino también exista un principio de equidad medioambiental intergeneracional.

Una nueva Constitución que tenga un mandato para que el Estado genere políticas públicas con enfoque de género, ya que la investigación reproduce las desigualdades y asimetrías de poder de nuestra sociedad, donde la inequidad de género es una de ellas.

 

 

 

 

 

Antonia Carrizo

Estudiante y fundadora de Comparte tu Libro

 

Somos un grupo de estudiantes del sistema público que desde el año 2016 trabajamos por la disminución y erradicación de la brecha educacional y a la desigualdad en el acceso a la cultura, con un enfoque de fomento lector a infancia y juventud. Desde séptimo básico estamos rodeadas de una gran diversidad de realidades e inmersas en un entorno que nos permitió desarrollar pensamiento crítico e identificar múltiples desigualdades que afectan no sólo a nuestra comunidad educativa en particular, sino que se extienden a una realidad generalizada a lo largo del país. Nuestro sistema está estructurado bajo una lógica mercantil, por lo que meras reformas no bastan para abordar estas problemáticas.

Ante el momento histórico que estamos viviendo, en el que tenemos la oportunidad de reestructurar los cimientos de nuestra sociedad bajo un contexto de gran participación ciudadana y una posible instancia paritaria, creemos firmemente que es un proceso democrático que no podemos desaprovechar.

En el último tiempo, ha quedado claro el rol fundamental que tiene el trabajo de la ciudadanía dentro de las comunidades en la formación de los procesos sociales, culturales y políticos que han influido en las transformaciones de nuestro país, donde la juventud sin lugar a dudas ha sido un agente protagónico, y es por esto que nuestro compromiso como organización con un trabajo activo en pos del mejoramiento de nuestra sociedad es más fuerte que nunca, porque sabemos que una nueva Constitución es sólo el punto de partida para la construcción de la educación chilena de calidad, no sexista, inclusiva y equitativa que anhelamos.