¿De qué viven los artistas en Chile? - Galio
Entrevista
21/08/2026

¿De qué viven los artistas en Chile?

El siguiente artículo no busca romantizar el esfuerzo ni convertir la precariedad en un rito de paso. Sino más bien, intentar entender qué hay detrás de una obra antes de que llegue a una galería, un escenario o una librería. Conversamos con once artistas chilenos sobre los trabajos que han sostenido y, en muchos casos, siguen sosteniendo sus carreras creativas.

¿De qué vives? Es una de las preguntas más repetidas –y menos delicadas– que reciben quienes deciden dedicarse al arte. Una frase que, dependiendo del tono, puede sonar como genuina curiosidad o como una forma menos culiada de preguntar: “¿te alcanza para comer?”.

Porque existe una idea bastante instalada de que si alguien trabaja en artes probablemente está sobreviviendo a base de contactos, cafés recalentados y una fe inquebrantable en que algún día llegará la fama y el reconocimiento. Como si el resto de las profesiones no tuviera también concursos arreglados, mercados saturados y personas enviando currículums al vacío.

Ahora bien, tampoco hay que negar lo evidente, que en un sistema donde la utilidad suele medirse en productividad, rentabilidad y capacidad de resolver necesidades inmediatas, el arte muchas veces queda en la incómoda categoría de “entretenido, pero no tan importante”. Y eso explica por qué, durante siglos, muchos artistas han tenido que desarrollar sus obras mientras trabajaban paralelamente en cosas que están cero asociadas a su vocación.

Por ejemplo, antes de convertirse en uno de los grandes poetas del siglo XX, T. S. Eliot trabajaba en el Lloyds Bank de Londres. Philip Glass manejaba taxis y reparaba electrodomésticos en Nueva York mientras componía música experimental. Patti Smith trabajó en fábricas, restaurantes y librerías mientras intentaba abrirse camino como poeta y música; una etapa que queda más que clara en su libro “Just Kids”.

En el  caso de latinoamérica, la historia tampoco es muy distinta. Julio Cortázar fue profesor, traductor y empleado administrativo antes de dedicarse por completo a la literatura. Gustavo Cerati trabajó en una agencia publicitaria mientras comenzaba a construir su carrera musical. Nicanor Parra fue profesor de Física en la Universidad de Chile a la par que escribía una de las obras poéticas más influyentes del continente. Y Paulina Flores, antes de ser traducida a ocho idiomas, trabajó como profesora de lenguaje en un colegio 2×1 para adultos.

La lista podría seguir…

Quizás lo más curioso no es que estos artistas hayan tenido otros trabajos (¿quién no ha tenido un pololito para juntar plata y financiar un viaje o un carrete?), sino que durante ya muchos años el crear algo extraordinario para la humanidad ha significado, al mismo tiempo, sacrificar horas valiosas del día en una oficina, corrigiendo pruebas o atendiendo clientes apestosos.

Con esa idea en mente, les preguntamos a distintos artistas de la escena local en qué han tenido que trabajar o trabajan actualmente para así mantener sus proyectos artísticos. 

Saskya Campos

Músico de Fonosida (voz), Rena en el siglo 40 (voz y bajo) y nub 3 (bajo).

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Soy cajera en un local de pollos asados part-time, y también hago CDs a pedido para bandas en Pulga Corp.

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Paciencia, me ha dado harta herramienta social, y sentido de la responsabilidad.

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Siento que es más fácil que antes, ya que hay más apoyo. El internet y su avance ha ayudado harto a que se de más a conocer la música, tanto en Chile como en el extranjero. Creo que hay mejores condiciones para los músicos, y también hay más respeto hacia el trabajo artístico en general. Ojalá el gobierno se diera cuenta de eso, porque se ha dado un fenómeno bastante interesante por lo menos con el cine y la música nacional. Espero que las políticas culturales actuales no afecten en un futuro al surgimiento de la escena que se está gestando actualmente; aunque probablemente sí lo haga.

Claudio Arévalo / Arévalo

Productor musical y DJ.

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Trabajo coordinando equipos en encuestas a nivel nacional para el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Principalmente, me han enseñado a ser resiliente. Ha sido un constante desafío avanzar dentro de las ciencias sociales, dado que es un área con poco campo laboral disponible, especialmente en el contexto actual. Por ello, me he esforzado mucho en mantener el trabajo que he tenido, en realizarlo bien y que mis coordinaciones consideren que soy un elemento importante en los diversos equipos que he sido parte.

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Siento que sigue siendo difícil, pero de manera distinta. El contexto actual ha hecho que muchas instancias, en términos de fondos y espacios disponibles para las artes que existían antes, ya no estén disponibles. A menos que tengas los contactos necesarios o los recursos monetarios disponibles, sino es mucho trabajo de autogestión poder sacar los proyectos adelante. Siento que el beneficio de ello ha sido el poder crear comunidad, el ver a distintas personas que tienen la intención de ayudarte porque les gusta o les interesa tu proyecto llega a ser sumamente gratificante creativamente. Eso también ha llevado a unir fuerzas creativas con otras personas que no hacen lo mismo que yo necesariamente.

Gianluca

Cantante, productor y DJ.

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Hoy solo estoy dedicado a mi carrera músical, pero antes trabajé de garzón en un bar, esporádicamente en desmontajes y montajes de eventos de marcas y también estuve en un taller gráfico. Además de eso he trabajado en cocina, embalaje y bodega en una empresa de encurtidos. 

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

A valorar el trabajo. Muchas veces uno se enfoca mucho en la producción de arte, en potenciar el proyecto y poner toda la energía ahí. Pero con los años uno aprende a no poner todos los huevos en la misma canasta y a entender la dualidad de los gastos personales y la inversión profesional. 

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Creo que las oportunidades siempre existen, al igual que las dificultades. Hoy en día el panorama es distinto al que había hace unos diez años cuando empecé. De todas maneras, siempre hay varias cosas pasando y creo que hay que ser inteligente para ver las posibilidades de convertir el talento en réditos.

Alonso Meléndez

Gestor de muralismo y pintura en “Metro21”, y gestor cultural en “AMA Club”.

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Soy diseñador gráfico en la Municipalidad de Maipú. También hago trabajo freelance en dirección creativa, branding y diseño de identidad.

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Poder mantenerme activo, en un ritmo de trabajo alto, y también trabajar con otras personas que me puedan nutrir de nuevas experiencias y seguir haciendo lazos que me permitan hacer crecer mis otros proyectos.

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Creo que hoy por hoy es mucho más difícil que hace unos cuatro o cinco años atrás, donde siento que la industria creativa tuvo un peak a todo nivel y que luego la burbuja se reventó. Mucha gente quedó sin pega y tuvo que empezar a dedicarse a otras cosas. Yo lo viví personalmente y siento que principalmente es por la falta de profesionalismo del sector, que sigue siendo muy precario en varios niveles, además del poco interés público-privado por hacer cosas a largo plazo.

Angelo Zavala / Flakodiablo

Beatmaker y Dj.

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Mi colchón de ingresos principal es trabajar en asesorías y venta de todo lo que conlleva el mundo del vinilo y la tornamesa en la tienda “Needle”.

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Que la constancia es primordial para poder vivir haciendo lo que te gusta, y que si eres apasionado y obsesivo con lo que amas la vida te lleva a los lugares y personas indicadas con quienes trabajar. Si eres bueno y amas lo que haces, pega no te va a faltar (consejo de vida que me compartió un profe de Sonido).

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Creo que la situación política del país no ayuda y hay mucho pesimismo al respecto en el medio. Está difícil pero no imposible. Vengo del underground y durante mi carrera he tenido muy varias oportunidades artísticas, como salir de gira o tocar en festivales, supongo que todo gracias a la constancia y dedicación que le he entregado a mi proyecto. Vengo de una familia muy humilde y no me puedo dar el lujo de tomarme un año sabático solo para crear (que me encantaría poder hacerlo). Actualmente con las redes sociales actuales, cualquiera puede pegarle al bueno de la noche a la mañana; con todos los pros y contras que eso implica. Hay mucha gente haciendo cosas interesantes, uniendo fuerzas o de manera individual y eso es bueno. En fin, a pesar de las dificultades, le veo buena salud a la creatividad y escena musical chilena, ya sea de nicho o mainstream.

Romina Reyes

Escritora

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Trabajo como periodista, ya sea como reportera, o como coordinadora de prensa y de comunicaciones. Esto último lo he hecho en municipalidades, ministerios, campañas políticas y ahora último estoy haciendo una pasantía de comunicaciones en la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres. He hecho talleres de escritura creativa en distintas modalidades. También he sido profesora de escritura creativa en la universidad. 

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Aprendí a tratar con todo tipo de personas, a hacer preguntas que hagan hablar, a trabajar en equipo, a levantar y producir eventos, a locutear. A crear contenido para redes sociales, Hacer transmisiones en vivo. Una vez recuperé una cuenta institucional de Instagram de un hackeo. Aprendí a armar puntos de prensa, a detenerlos. A escribir de temas investigandolos desde todas las aristas que me pareciesen novedosas. También a tratar con la frustración, a ser cordial, a diferenciar las relaciones laborales de las relaciones personales. 

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Ser autor es una profesión donde nadie se hace millonario, o naces con plata y escribes, o naces sin ella y escribes igual. Dentro de ese espectro de posibilidades, una se dedica al arte dentro de las posibilidades materiales del momento. En mi caso, he sido freelance, para dedicarme a la escritura, y es divertido pero precario. Tengo una buena red de apoyo en mi ciudad -por mi familia, los lugares donde estudie, las amistades que han aparecido desde la literatura- entonces, que me han permitido sostener esa modalidad. Toma mucha voluntad el “ser tu propia jefa”, tener que abrir, de alguna manera, la oficina de ti misma, porque nadie más lo va a hacer.

Matías Ávila

Compositor y músico en Candelabro

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Clases particulares, talleres de música en una escuela y producción musical. 

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Ejercer de profe y semana a semana llevar repertorio, organizar el espacio de trabajo, incentivar la creación en niñas, niños y adolescentes me ha hecho vincularme con mi propio proceso creativo de forma más libre, y cuidando siempre el fondo del quehacer musical… Incluso por sobre las formas de ejecución o interpretación que pueda tener un alumno/a.

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Creo que dedicarse por completo al trabajo artístico siempre ha sido y siempre será difícil en cuánto no se reconozca cómo lo que es… un trabajo. Con todas sus letras. Uno que tiene sus propias dificultades, características y que depende de cosas más bien azarosas. Cómo, por ejemplo, la disposición del gobierno de turno en las políticas de cultura. En el caso del gobierno actual, lo que hemos visto ha sido una ineptitud constante por parte de las autoridades. Por tanto, sí, es difícil y en muchos casos imposible proyectarse desde un único oficio/trabajo en lo que respecta a la cultura.

Nicolás Aspillaga

Francisca Jara

Artista Visual

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

He sido trabajadora en retail, tomadora de pruebas, encuestadora, community manager, redactora. Actualmente soy analista de datos en una agencia de comunicaciones.

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

A como convivir con gente que puede que no tenga nada en común con lo que tu piensas o tus intereses. Y también entender que no todos tenemos las mismas condiciones para crear (ya sea material o de tiempo), y por tanto nunca hay que compararse con otros artistas (en especial si son artistas con mesada). 

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Por una parte, el trabajo del artista siempre ha sido algo freelance, por encargos o proyectos, así que eso no ha cambiado mucho. Pero también, el hecho de que internet “democratizó” la industria hizo que todo se volviera cada vez más competitivo, pasando a miles de personas postulando a las mismas dos becas de siempre. En ese sentido, el gobierno actual tampoco ayuda a que sea mejor el panorama al quitar becas, ya que da como resultado que volvamos a que solo las personas con plata puedan dedicarse al arte.

Violeta Cereceda

Pintora, ceramista y escultora

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

He tenido varios trabajos, pero los más constantes han sido como profesora de taller en colegio y también en una tienda en el mall. Actualmente soy diseñadora gráfica en una consultora de comunicación estratégica. 

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Yo soy una persona muy caótica y desorganizada, por lo que tener un trabajo con horarios, para mi sorpresa, me ayudó mucho a ordenarme, a tener una rutina para alimentarme mejor, sumar gimnasio. No sé por qué pero es el momento en que más he podido hacer cosas artísticas. Eso no lo había logrado cuando tenía todo el tiempo para mí. 

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

Actualmente todos podemos hacer de todo, y el internet ha ayudado a que eso sea más fácil. De hecho, no creo que haya que estudiar arte para poder crear arte. Pero dedicarse al arte es otra cosa completamente distinta. Que el arte sea su trabajo full time continúa siendo difícil. En ese sentido, hay muchas cosas que están más a la mano pero en Chile son pocos los espacios donde la gente se puede desarrollar ya que los círculos son muy cerrados.

Bastian / Anna Balmánica

Performer

¿Qué trabajos has hecho o haces actualmente para sostener tu carrera artística?

Actualmente trabajo como diseñador gráfico, que ocupa gran parte de mi tiempo, pero donde existe una relación más coherente entre las horas trabajadas y los ingresos. También fui parte del equipo creador de ROTA: Contra-Museo de la Memoria Disidente Sexual de Valparaíso. Además de ser diseñador en la Fundación Mar Adentro, que se dedicada a la conservación de la naturaleza a través del vínculo entre arte, ciencia y territorio

¿Qué aprendizajes te han dejado esas experiencias laborales?

Ser perseverante en lo que a uno le gusta hacer. Porque independiente de la práctica artística o del trabajo que tengas, lograr sostenerlo en el contexto que uno anhela solo es posible intentándolo una y otra vez. Con los años también entendí que cada experiencia aporta algo. Muchas de las herramientas que utilizo hoy vienen de trabajos, proyectos o contextos que en su momento parecían no tener nada que ver entre sí.

¿Crees que hoy en día es más fácil o difícil dedicarse al arte que antes?

El arte siempre ha sido difícil porque es controversial, subjetivo y abstracto. Trabaja con tensiones políticas, con emociones e ideas personales. Muchas veces es incómodo, reaccionario y requiere mucho esfuerzo. Requiere esas ganas de hacerlo tu estilo de vida, de levantarte y decir “tengo ganas de trabajar”, porque tu trabajo es crear. Hoy existen más herramientas para mostrar el trabajo, pero también una presión constante por producir contenido, mantenerse vigente y convertir la práctica artística en una marca personal. Pero más allá de la visibilidad o del éxito, lo que sostiene una práctica artística es esa pulsión visceral de querer narrar una historia que habita en nuestro imaginario.

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